El 13 de abril es el día internacional del beso, y para celebrarlo, vale la pena destacar su lado más profundo. Desde la psicología besar, no solo conecta, sino también comunica y es una forma de evaluación inconsciente.
En solo unos segundos, nuestro cerebro recoge información sobre la otra persona: su olor, textura, ritmo, respuesta, temperatura, etc. Y sin darte cuenta, algo en ti te dice: “me siento cómodo” o por el otro lado, “algo no encaja”. Es por ello que a veces, aunque todo parecía perfecto, el beso lo cambia todo. Nos podemos sentir más conectados y en consecuencia podríamos reforzar la relación que tenemos con alguien, sentirnos felices. O por el contrario, sentir lo opuesto.
El beso mas que crear conexión, la revela. Por eso, más que forzarlo o justificarlo, conviene aprender a detectar lo que quiere comunicarnos. Porque hay señales que no se piensan, se sienten. Y cuando un beso te deja dudas, recuerda que ésta es información valiosa.

