Suena extraño y poco común el finalizar una relación de matrimonio con “Un divorcio que se festeja”, sin embargo así es como inicia la puesta en escena TODAVÍA PODEMOS SER FELICES escrita por JIMENA EME VÁZQUEZ y ANDREA CHAPELA.
Consiste en una obra de género romántica, o antirromántica según se considere, en la cual una pareja de mujeres en condición Lésbica, deciden divorciarse justo en un lugar en donde tras firmar los papeles de divorcio, comienza “La Fiesta”.
Momento festivo que no había ocurrido al contraer nupcias, por lo que la pareja decide vivirlo justo al separarse legalmente. Dentro de “La Fiesta” aparece el exnovio de una de las chicas divorciadas, que hace aún más extraño el suceso.
TODAVÍA PODEMOS SER FELICES es una puesta en escena con tintes contemporáneos, dirigida por DANIEL BRETÓN quien presenta la obra en un sólo cuadro escenográfico el cual muestra los vestigios finales de lo que comúnmente deja un festejo.
En el reparto estelar aparecen SOFÍA ESPINOSA, PABLO GÓMEZ, MIGUEL SALAS, ADREÉS TORRES OROZCO y KAREN WOODIN. Todos ellos espléndidos en su roles protagónicos, quienes bailan en algunos momentos escénicos, e incluso simulan movimientos muy lentos casi de apariencia robótica, para presentar el juego del tiempo; es decir qué no es una obra teatral con una temporalidad lineal, sino qué por el contrario, presenta diversos momentos de retrospección, para aludir al pasado casi reciente, de los personajes.
Juego escénico que realizan las dramaturgas para explicar varias de las situaciones ejecutadas a-priori por los personajes incluidos en la “Fiesta” que dieron pie a las situaciones finales representadas en cada escena.
TODAVÍA PODEMOS SER FELICES es una obra interesante y bien dirigida, que tiene como objetivo variar los roles interpretativos de cada personaje, por lo que los actores irán caracterizando en cada función, a un personaje diferente.
TODAVÍA PODEMOS SER FELICES se presenta en el TEATRO SANTA CATARINA con funciones de jueves a domingos, bajo la producción de TEATRO UNAM.

